Las palabras expresan mucho más de lo que queremos decir. Esto es algo que se hace más agobiante cuando las usas en un medio permanente y público, con un texto que pretende ser inmortal e imperecedero gracias a la tecnología y al afán del hombre por atesorar conocimiento. Así unas veces nos dedicamos a buscar la expresión perfecta por su precisión y concreción mientras que en otras ocasiones tratamos de encontrar una etérea evocación de sensaciones o sentimientos.
Tanto lo primero como lo segundo resultan inútiles ante el exceso de información que poseen las palabras. Vértigo me da cada vez que busco la palabra precisa y miedo siento cuando leo, y releo, un texto donde hay sensaciones o sentimientos, por que nunca, siempre, quiero, odio, siento, o mucho y poco, son cajas llenas de información que siempre queremos entregar.
Así jugamos al escondite con las palabras, sin querer ser conscientes de que siempre nos ganarán. Buscamos el término que exprese la idea sin que se lleve mucho de nosotros con ella, de esta forma tratamos de evitar palabras que nos desnudarían inmediatamente, palabras que salen de nuestras bocas, o de nuestros dedos, cuando nos expresamos con el corazón y sin filtrar. Todos queremos dar una versión moderada de nuestra persona a los demás, por eso tememos a las palabras lanzadas a los demás en un momento de sinceridad, para acto seguido disculparnos, -lo dije sin pensar-. Y en esa realidad de ausencia de filtrado está su inmenso y peligroso valor, porque una vez dicho, o escrito, ahí quedan para siempre, abriendo una pequeña brecha en nuestra moderada y aceptable fachada.
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lunes, 15 de febrero de 2010
lunes, 1 de febrero de 2010
Ya van siete
Hoy hace... esperad, tres a diez, o era diez a tres, entonces van cinco y debo una, no, dos, esperad, a ver, entonces tiene que ser seis, no siete, eso, siete, son siete.
Hoy hace siete años que me he casado. Siete años que han pasado como un suspiro, lo cual debe ser porque soy feliz o porque tengo mala memoria. Siete años que no pesan, ni dan vértigo, siete años que no me parecen más que un preludio y de los que tengo más recuerdo buenos que malos, siete años que espero que se conviertan en setenta.
Dicen que uno es feliz cuando no se plantea si es feliz o no. Con lo que tengo claro que a su lado soy feliz. Eso o es que soy capaz de no pensar en nada, con lo que también se puede decir que soy feliz.
Si es que siete años a su lado no son nada.
Hoy hace siete años que me he casado. Siete años que han pasado como un suspiro, lo cual debe ser porque soy feliz o porque tengo mala memoria. Siete años que no pesan, ni dan vértigo, siete años que no me parecen más que un preludio y de los que tengo más recuerdo buenos que malos, siete años que espero que se conviertan en setenta.
Dicen que uno es feliz cuando no se plantea si es feliz o no. Con lo que tengo claro que a su lado soy feliz. Eso o es que soy capaz de no pensar en nada, con lo que también se puede decir que soy feliz.
Si es que siete años a su lado no son nada.
lunes, 25 de enero de 2010
Peonzas
La mente masculina, es decir de los hombres, es como una peonza girando. Vamos, un trompo, peonza, sabes a que me refiero.- Insistió mientras hacía girar su mano derecha delante de él. -Claro, claro, yo tenía uno de...- intenté terciar sin éxito alguno.-Pues eso, que es un lanzamiento de peonza que gira y gira haciendo casi siempre el mismo camino, sin desviarse nunca, porque los hombre somos así, con pocas extravagancias, firmes y constantes, pero a veces uno de esos giros se aleja de los demás, eso es cuando nos da una locura, como dirías tu..., una arroutada, un pallá, y hacemos una locura como comprarnos una bicicleta de la leche aunque no vayamos a usarla más de un par de veces. ¿Me entiendes?- Hablaba sin parar, gesticulando todo el tiempo y mirando a los ojos a a cada uno de los presentes uno tras otro. -Vamos, que esas excentricidades en algunos se dan de vez en cuando, como un lanzamiento regular, o muy pocas veces, como en un lanzamiento de la leche, o como en el caso del Fede no hay dos giros iguales. En fin, que la cabeza loca del Fede es un lanzamiento de pena de peonza.- Acabo, o eso parecía, abriendo los brazos y mirándonos a todos mientras asentía con la cabeza.
-Así que Fede es un mal lanzamiento de trompo.- Afirmo Luisa, que estaba a mi lado.- Entonces, ¿como es tu lanzamiento?
Las risas no contuvieron al locuaz orador. -El mío, el mío, ¡el mío es la leche!- Sentenció para mayor regocijo de los presentes.
Por suerte nadie pregunto como veía la mente femenina, es decir de las mujeres, porque si esto hubiera pasado si que hubiéramos descubierto las excentricidades de su mente.
-Así que Fede es un mal lanzamiento de trompo.- Afirmo Luisa, que estaba a mi lado.- Entonces, ¿como es tu lanzamiento?
Las risas no contuvieron al locuaz orador. -El mío, el mío, ¡el mío es la leche!- Sentenció para mayor regocijo de los presentes.
Por suerte nadie pregunto como veía la mente femenina, es decir de las mujeres, porque si esto hubiera pasado si que hubiéramos descubierto las excentricidades de su mente.
miércoles, 20 de enero de 2010
Publicidad
Ayer he visto una valla publicitaria que me ha hecho pensar. MItsubishi Grandis con DVD por XXXXX euros.
En principio solo parece un anuncio que quiere que tengamos en cuenta este coche a la hora de adquirir uno nuevo, o de sustituir el viejo. Pero nada más verlo leerlo me asalto una pregunta. ¿Tener DVD es la ventaja más destacable de este coche? ¿No tiene nada más interesante, que el ya mencionado DVD, que le sirva como argumento de ventas? ¿Serán todos los coches, de su categoría, tan similares en todos sus aspectos que el DVD es la diferencia ganadora de este coche? Y si la competencia incluye el ya cansino DVD en el equipamiento, ¿que resaltarán como elemento diferenciador?
MItsubishi Grandis, con una flor de plástico, por XXXXX euros.
En principio solo parece un anuncio que quiere que tengamos en cuenta este coche a la hora de adquirir uno nuevo, o de sustituir el viejo. Pero nada más verlo leerlo me asalto una pregunta. ¿Tener DVD es la ventaja más destacable de este coche? ¿No tiene nada más interesante, que el ya mencionado DVD, que le sirva como argumento de ventas? ¿Serán todos los coches, de su categoría, tan similares en todos sus aspectos que el DVD es la diferencia ganadora de este coche? Y si la competencia incluye el ya cansino DVD en el equipamiento, ¿que resaltarán como elemento diferenciador?
MItsubishi Grandis, con una flor de plástico, por XXXXX euros.
miércoles, 13 de enero de 2010
Preguntas infantiles
Hoy mi hija, de cinco años menos dos meses, me preguntó:
-¿Qué comen los cerdos?
- De todo. Respondí sin pensármelo mucho.
-¿Verduras?
-Sí.
-¿Lentejas?
-También.
-¿Huevos?
-Si se los dan, sí.
-¿Paredes?
Ahí empecé a prestar atención, está claro que tendré que concretar mejor mis respuestas.
-No, los cerdos no comen paredes, comen...- y aquí me sentí orgulloso de mi agilidad mental- comen lo mismo que nosotros.- Después de este ejemplo seguro que no le quedan dudas.
-...entonces... ¿comen chorizo?
Vale, la respuesta que orgullosamente había empleado había sido desmontada en tan solo una réplica. Claro que por un lado, a un cerdo si le damos carne de cerdo, se la comerían, pero por otro, a nadie se le ocurre darle chorizo a un cerdo, ¡canibalismo animal con complicidad humana! Y ahora a ver como le explico yo a la niña todo esto sin acabar más liado.
- No, no comen chorizo, pero eso mejor se lo preguntas a tu madre, que para algo es maestra.- Y si cuela, cuela.
-¿Qué comen los cerdos?
- De todo. Respondí sin pensármelo mucho.
-¿Verduras?
-Sí.
-¿Lentejas?
-También.
-¿Huevos?
-Si se los dan, sí.
-¿Paredes?
Ahí empecé a prestar atención, está claro que tendré que concretar mejor mis respuestas.
-No, los cerdos no comen paredes, comen...- y aquí me sentí orgulloso de mi agilidad mental- comen lo mismo que nosotros.- Después de este ejemplo seguro que no le quedan dudas.
-...entonces... ¿comen chorizo?
Vale, la respuesta que orgullosamente había empleado había sido desmontada en tan solo una réplica. Claro que por un lado, a un cerdo si le damos carne de cerdo, se la comerían, pero por otro, a nadie se le ocurre darle chorizo a un cerdo, ¡canibalismo animal con complicidad humana! Y ahora a ver como le explico yo a la niña todo esto sin acabar más liado.
- No, no comen chorizo, pero eso mejor se lo preguntas a tu madre, que para algo es maestra.- Y si cuela, cuela.
jueves, 17 de diciembre de 2009
Lógica caucasiana
Hay momentos en los que mi hija me sorprende con la sabiduría de la sencillez, lo que me ha recordado algo que hace mucho tiempo llamé "lógica caucasiana" sin motivo alguno.
La lógica caucasiana es simple, directa y demasiado a menudo tremendamente eficaz. Consiste en aplicar la respuesta o solución que nos implique un menor esfuerzo mental, vamos, si me lo tengo que pensar dos veces, o darle demasiadas vueltas al caso, opto por aplicar la solución conocida o la primera que se me venga a la cabeza. Un ejemplo sería el caso de estar perdido en una carretera que ya no sabemos a donde nos lleva y en vez de para y dar la vuelta, o preguntar, seguimos avanzando, pues lo ya recorrido sabemos que no es conocido, y a algún sitio nos llevará. Otro caso típico es el de -¿en que piensas?-, en nada, porque si tengo que pensar en que estaba pensando, me canso, me canso solo de pensar en lo debería pensar que pensé, -...no pienso en nada, de verdad, no pensaba en nada.-
No es un proceso filosófico complejo y elaborado, eso me daba mucho trabajo, solo es eficaz. Si el mundo actuase siguiendo la premisa de la lógica caucásica, seguro que seguiría habiendo problemas y desacuerdos, pero todo el mundo sabría a que atenerse, además de ser más sinceros, porque no hay nada más logicamente caucasiano que decir la verdad, es siempre el camino de menor esfuerzo mental. Si es que al final no estaba tan desencaminado, hasta podría crear una escuela filosófica, pero claro esto no podía ser, supondría demasiado esfuerzo.
La lógica caucasiana es simple, directa y demasiado a menudo tremendamente eficaz. Consiste en aplicar la respuesta o solución que nos implique un menor esfuerzo mental, vamos, si me lo tengo que pensar dos veces, o darle demasiadas vueltas al caso, opto por aplicar la solución conocida o la primera que se me venga a la cabeza. Un ejemplo sería el caso de estar perdido en una carretera que ya no sabemos a donde nos lleva y en vez de para y dar la vuelta, o preguntar, seguimos avanzando, pues lo ya recorrido sabemos que no es conocido, y a algún sitio nos llevará. Otro caso típico es el de -¿en que piensas?-, en nada, porque si tengo que pensar en que estaba pensando, me canso, me canso solo de pensar en lo debería pensar que pensé, -...no pienso en nada, de verdad, no pensaba en nada.-
No es un proceso filosófico complejo y elaborado, eso me daba mucho trabajo, solo es eficaz. Si el mundo actuase siguiendo la premisa de la lógica caucásica, seguro que seguiría habiendo problemas y desacuerdos, pero todo el mundo sabría a que atenerse, además de ser más sinceros, porque no hay nada más logicamente caucasiano que decir la verdad, es siempre el camino de menor esfuerzo mental. Si es que al final no estaba tan desencaminado, hasta podría crear una escuela filosófica, pero claro esto no podía ser, supondría demasiado esfuerzo.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Observando
Esperando en la consulta del médico me encontraba yo cuando en un abrir y cerrar de ojos todo se paró. Para mi no era la primera vez, así que no me asusté, por un lado me alegré de tener la batería del iPod llena y por otro me amargo en no saber lo que podía durar este nuevo episodio de congelación temporal. Ya otras veces, cuando se ha parado el tiempo a mi alrededor, he aprovechado para observar a la gente. Esto en condiciones normales es algo difícil, y si no, intentadlo. Mirad con detenimiento a quien tengáis enfrente en el metro, el autobús, la cola del super, en la mesa de al lado en la cafetería, o a un compañero, o compañera, de trabajo. Algo tan sencillo se convierte en un deporte de riesgo, y más riesgo conlleva cuanto mayor es la ciudad donde se practica. Pero con todo detenido es una delicia, nadie se siente agredido, y uno puede recrearse en cada facción o postura, se puede observar, distrayéndose, abandonándose en lo hermoso del paisaje humano.
El tiempo también se había detenido para mí, no cuanto pasó, dos, tres, cuatro canciones, y de repente, otra vez, en un abrir y cerrar de ojos, todo volvió a su ritmo normal. Pero yo ya había visto todo de otra manera.
El tiempo también se había detenido para mí, no cuanto pasó, dos, tres, cuatro canciones, y de repente, otra vez, en un abrir y cerrar de ojos, todo volvió a su ritmo normal. Pero yo ya había visto todo de otra manera.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Pensamiento positivo
Hoy he decidido ser positivo, ignorar las obras de la carretera, la lluvia incesante, el oscuro día, incluso la melancólica música que emiten por la radio. Así que he decidido ver las obras como una carretera más cómoda y segura para el viaje de mañana, la lluvia como esa necesaria agua que ha llegado antes de que fuera demasiado tarde, la oscuridad como las nuves que nos traen la lluvia y además producen un hermoso contraste con los amarillos, ocres y verdes del campo en otoño, y la música lenta y hasta melancólica me ayuda a conducir con más sosiego y calma, para así llegar a mi destino más relajado y tranquilo. Sí, desde luego es un precioso día de otoño, da gusto vivirlo y apreciarlo.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Pizza Outlet
Hoy he visto una pizzería outlet. No podía creérmelo. Miré una y otra vez el cartel que la publicitaba "Hiperpizza Outlet". Una serie de preguntas me asaltaron inmediatamente.
¿Serán pizzas que han sido pedidas y no entregadas?
¿Sus ingredientes son de la temporada pasada?
¿Sus variedades serán las que ya no se piden en las pizzerías de temporada?
¿Tendrás que llevar tú la caja para ahorrar costes?
Tantas dudas me asaltaron que con decisión me dirigí a consultarlo con quien allí estuviese dispuesto a atenderme, pero toda mi determinación se estrello contra una puerta cerrada y un cartel de "Próxima apertura".
¿Serán pizzas que han sido pedidas y no entregadas?
¿Sus ingredientes son de la temporada pasada?
¿Sus variedades serán las que ya no se piden en las pizzerías de temporada?
¿Tendrás que llevar tú la caja para ahorrar costes?
Tantas dudas me asaltaron que con decisión me dirigí a consultarlo con quien allí estuviese dispuesto a atenderme, pero toda mi determinación se estrello contra una puerta cerrada y un cartel de "Próxima apertura".
viernes, 13 de noviembre de 2009
He visto la luz al final del tunel
No me lo podía creer. Era el túnel más largo que había atravesado en mi vida. Cuanto más avanzaba más largo parecía. Más y más luces, cada vez más y más distantes, se alineaban en ambas paredes del túnel. Llegó un momento que no sabía cuando hacía que había entrado, e incluso olvidé porque había emprendido ese camino. El cansancio llegó, pero en un túnel no se puede parar. Miraba a lo lejos, miraba hacia atrás, buscaba otros compañeros de viaje para que su presencia me tranquilizase, pero parecía que nadie más recorría esa largo y cada vez más oscuro túnel. La presión empezaba a vencerme cuando vi la luz al final, a lo lejos, blanca pequeña y brillante, y pude olvidarme del pesado y duro camino recorrido.
¡Si! ¡Por fin es viernes!
lunes, 9 de noviembre de 2009
Reflexiones
El pasado sábado una amiga me dijo que echaba en falta mis reflexiones. Que tanta historia, sueños y relatos raros no le hacían mucha gracia. Para que negarlo, la entendí perfectamente. Yo también echo en falta la calma y el sosiego necesarios para reflexionar.
Y así me puse a pensar en las cosas, en las situaciones, en los momentos que abandono el mundo para poder mirarlo desde lejos y permito sorprenderme a mi mismo con una pequeña reflexión.
Pensé en mi amiga que no quiere historias raras, si no pequeñas reflexiones que le ayuden a mirar las cosas de otra forma.
Me quedé embobado delante de la ventana, viendo pasar coches debajo de una lluvia fina y persistente, orballo lo llamamos aquí, y pasó una furgoneta que llevaba impreso, "Si lees esto, tienes razones para sonreír" y por supuesto sonreí, porque me di cuenta que tenía muchas razones para sonreír.
Mi amiga también tiene muchas razones para sonreír, aunque a veces no piense en ellas, y por eso quiero decirle, gracias, porque tú también eres un motivo para sonreír, pero para que sonrían muchos.
Yo sigo sonriendo, empiezo a parecer tonto, pero no me importa, porque soy un tonto feliz, y eso, ser y hacer feliz, es lo importante.
Nos leemos...
Y así me puse a pensar en las cosas, en las situaciones, en los momentos que abandono el mundo para poder mirarlo desde lejos y permito sorprenderme a mi mismo con una pequeña reflexión.
Pensé en mi amiga que no quiere historias raras, si no pequeñas reflexiones que le ayuden a mirar las cosas de otra forma.
Me quedé embobado delante de la ventana, viendo pasar coches debajo de una lluvia fina y persistente, orballo lo llamamos aquí, y pasó una furgoneta que llevaba impreso, "Si lees esto, tienes razones para sonreír" y por supuesto sonreí, porque me di cuenta que tenía muchas razones para sonreír.
Mi amiga también tiene muchas razones para sonreír, aunque a veces no piense en ellas, y por eso quiero decirle, gracias, porque tú también eres un motivo para sonreír, pero para que sonrían muchos.
Yo sigo sonriendo, empiezo a parecer tonto, pero no me importa, porque soy un tonto feliz, y eso, ser y hacer feliz, es lo importante.
Nos leemos...
jueves, 1 de octubre de 2009
La carrera del peaje

Publicado por pimera vez el martes 14 de noviembre de 2006.
Hoy he tenido que usar una autopista. Hace tiempo que no tenía que viajar por autopista y había olvidado un hecho curioso que había podido observar reiteradamente.
Vamos cuatro o cinco coches a la misma velocidad, con cierto orden, puede que se vea a cierta distancia un camión, alguien viene adelantando por el carril de la izquierda, la tranquilidad y la normalidad se puede sentir claramente.
Pero, aparece a unos metros, escondido detrás de una curva, un cartel. Una señalización grande, azul, con letras blancas.
Peaje a 1000 metros
En este momento la tranquilidad del viaje se ve totalmente destrozada. La tensión aparece repentinamente en todos los conductores que me rodean.
Uno puede pensar que la proximidad del peaje provoca el sufrimiento del usuario, que ve venir el doloroso momento de cumplir con la obligación del abono del precio del servicio prestado.
No. En vez de frenar la marcha para retrasar el momento del pago, todos los conductores que me rodean lanzan como posesos sus pies derechos a fondo hasta que el acelerador deja marca en la carrocería del vehículo, lanzandose al carril izquierdo con la celeridad que debe dar la desesperación.
Me veo adelantado por casi todos los coches que me sucedían, casi todos los coches que podía ver por el retrovisor pasan a estar delante de mi. Y es durante este proceso cuando el peaje está a la vista y empieza un nuevo baile.
El peaje tiene seis puertas. Una es para el telepeaje, los habituales ya se han puesto en fila y sin apenas frenar lo atraviesan, de las cinco restantes, dos tienen una luz roja sobre ellas, con lo que solo nos quedan tres puertas abiertas. El baile de coches en busca del paso más rápido es asombroso. Uno cruza de izquierda a derecha para ponerse en la puerta 1 detrás de tan solo una furgoneta y un coche. Otro acelera hacia la puerta 4 para ponerse detrás de un camión. Dos casi se vuelven locos para llegar los primeros a la puerta 3, que acaba de quedarse vacía.
No se como he podido sobrevivir a cuatro peajes. Terrible.
Nos leemos...
martes, 29 de septiembre de 2009
VCR-21

Publicado por primera vez el martes 31 de octubre de 2006
Tengo un amigo que se considera un artista, y esto para el es más importante que ser considerado por los demás un artista, que ha descubierto la videocreación.
Esto me da pavor. Ahora quiere saberlo todo sobre cámaras, iluminación, efectos de vídeo, sistemas de edición, postproducción, y está dispuesto a revolucionar el mundo cultural con sus obras transgresoras e innovadoras.
Como dice el mismo, el acabose.
Ahora está sumergido es un proyecto del cual solo nos dice el nombre “VCR 21”. A pesar de las puyas, promesas, amenazas y demás formas de presión que estamos dispuestos a efectuar, él solo sonríe.
Estoy convencido de que ha descubierto la forma de generar interés, de incrementar las expectativas de su limitado público, de ser escuchado, aunque solo sea para pedir una caña, o criticar al concejal de cultura por obtuso y corto de miras.
Claro que esto es un peligro, a ver si acabas enseñandonos un autentico desastre, aunque he visto varios en los museos, y este expectante público decide que mejor te dedicas a elegir el color de las paredes de tu casa, que así no haces daño a casi nadie.
Desde aquí te hago una oferta, Antón. Si lo acabas antes de que nos alcance el armagedom, lo expongo aquí, para que te conviertas en un videoartista de la era de internet. Así, sin youtube, ni otras zarandajas de grandes empresas, que te desagradan como a un vampiro el ajo.
Ahí queda eso, a ver si lo vemos...
Nos leemos...
viernes, 25 de septiembre de 2009
Rápido ¿la salida?

Curiosidad
Publicado por primera vez jueves 6 de julio de 2006
No se si es una puerta de salida, de entrada, o no lleva a ninguna parte, pero ¿quienes son los que sienten curiosidad?
A muchos les dará igual que es lo que haya detrás de esta puerta, a los que sienten la necesidad de, al menos, preguntar por lo que hay detrás, les digo ¿no estaremos en Matrix?
¿Tu que escogerías, la pastilla azul, o la roja?
Nos leemos...
miércoles, 3 de junio de 2009
Ni la sombra

Era como una melodía suave, notas agradables que acompañaban sin quedarse con nosotros. Era la compañía que no buscabas, pero que agradecías cuando la encontrabas. Era unas palabras amables y una sonrisa siempre agradables.
Una presencia con la que no contabas porque siempre estaba ahí, como la luz de cada día, o el aire que respiramos.
Perder algo que no valoras porque siempre está supone un vacío doloroso lleno de oscuridad y sentimientos no expresados. Porque no nos queda consuelo alguno, no le dijimos que le apreciamos, que siempre le contábamos como uno de nosotros, que nos daba animo y serenidad.
Y ahora no nos queda más que un tenue recuerdo que se desvanecerá, y no quedará ni la sombra.
lunes, 11 de mayo de 2009
Elena y Marcos

Elena no es una mujer hermosa, lo que no quita que tenga una preciosa sonrisa, esté casi siempre alegre y sea agradable.
Marcos no es un hombre sociable, pero es amable y atento, sabe escuchar y suele dar buenos consejos.
Hoy Elena y Marcos se han conocido. Elena piensa que Marcos es antipático, soberbio, bastante soez y un poco machista. Marcos piensa que Elena es una cotorra egoísta, una insufrible maniática quisquillosa cargada de prejuicios con la ira fácil y además chillona.
Y todo por culpa de andar con prisas, los dos, y por escuchar al mismo periodista radiofónico que no hacía más que enervarlos, irritarlos y provocar una comprensible ira justiciera.
Además de confundir la luz ámbar del semáforo con la luz verde, los dos.
Si es que en el fondo tienen bastante en común.
Nos leemos...
lunes, 4 de mayo de 2009
Barquitos

Sentir el viento en la cara o las salpicaduras de las olas con el sol a un lado, mientras las velas se hinchan y nos lanzan sobre el mar más allá de las preocupaciones y los agobios de una vida rutinaria y gris. Vivir en la mar, viajar con las suaves brisas o ser zarandeado por tempestades, gritarle a Neptuno que no nos vencerá entre carcajadas de loco en plena posesión, arribar a puertos lejanos y exóticos, gesticular a gentes de pieles oscuras, níveas, o de cualquier otro color, para hablar en internacional lenguaje para la comida, bebida y sueño. Pasar los días cosiendo una vela o viajando al lado de los delfines o ballenas, mientras que las noches se vuelven realmente oscuras y se pueden ver las estrellas en el cielo. Vivir en el mar cada día, como si no hubiese nada más.
Desde mañana dormiré la siesta en una hamaca y pondré por las noches un papel agujereado con alfileres en la lampara para tener un bonito cielo estrellado. Además siempre podré gesticular con algún vecino y poner en la tele documentales de ballenas. Va a ser toda una experiencia.
Nos leemos...
miércoles, 22 de abril de 2009
Algo le falta

Por muchas vueltas que le he dado al asunto, no he encontrado solución. Miro, vuelvo a mirar, me doy una vuelta, vuelvo a mirar, y nada. Todo sigue igual, no hay cambios en el estado de... me parece que debería empezar otra vez y no darle más vueltas.
Está claro que si algo que necesita de inspiración para su elaboración no puede ser acometido con premura. Si se me ha de encender la bombillita para que ese sencillo diseño no me atormente noche tras noche, pues nada, habrá que tomarselo con calma o olvidarse de la creatividad, esa esquiva musa, y convertirlo en algo mecánico, sin pasión ni alma.
Está claro que la culpa es mía por liarme, con lo discreto y bonito que me había quedado al principio, solo a mi se me ocurre liarlo y ponerme a corregirlo. Total, solo es un escrito para el ayuntamiento.
Nos leemos...
lunes, 20 de abril de 2009
Las cosas suceden

Cuando hay algún suceso que nos afecta especialmente pensamos en las milagrasas, o malditas, coincidencias que han provocado que algo tan significativo haya sucedido. Pero la mayoría de las veces es mejor quedarse con la dura realidad, las cosas pasan, no hay forma de modificar lo ya pasado, y muchas veces tampoco podemos hacer nada por alterar nuestro propio futuro.
Anque las cosas suceden, hagamos lo que hagamos, tengo momento en los que pienso como podrían cambiar las cosas si hubíera podido repetir ciertos momentos y, sabiendo las consecuencias de mis actos, u omisiones, como podría haber sido las cosas a partir de ese momento. Bonitos ejercicios de fantasía tan inutiles como entretenidos, porque, siempre tengo la sensación de que si me encuentro es una situción similar, nunca actuaría con la eficacia y efectividad de la escena creada por mi para esa situación.
Nos leemos...
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