lunes, 11 de mayo de 2009

Elena y Marcos


Elena no es una mujer hermosa, lo que no quita que tenga una preciosa sonrisa, esté casi siempre alegre y sea agradable.
Marcos no es un hombre sociable, pero es amable y atento, sabe escuchar y suele dar buenos consejos.
Hoy Elena y Marcos se han conocido. Elena piensa que Marcos es antipático, soberbio, bastante soez y un poco machista. Marcos piensa que Elena es una cotorra egoísta, una insufrible maniática quisquillosa cargada de prejuicios con la ira fácil y además chillona.
Y todo por culpa de andar con prisas, los dos, y por escuchar al mismo periodista radiofónico que no hacía más que enervarlos, irritarlos y provocar una comprensible ira justiciera.
Además de confundir la luz ámbar del semáforo con la luz verde, los dos.
Si es que en el fondo tienen bastante en común.

Nos leemos...

jueves, 7 de mayo de 2009

Correa


- Hoy me he visto paseando con un perro.
- ¿Y?
- Que era el el que tenía la correa en la boca y yo el collar al cuello.
- ¿Y?
- Nada más, pero me dio algo de angustia.
- ¿Conocías al perro?
- No, pero me llevaba con mucho ritmo, se notaba que sabía imponer su autoridad. Incluso me gusto como tiró de la corre para corregirle, bueno, mejor dicho, corregirme.
- A ti lo que te pasa es que eres un poquito masoquista. Pero te aseguro que no pienso llevarte por la calle con una correa al cuello.
- ¿Y si lo haces por el salón?
- Siempre que me lo pidas de rodillas.
- ¿Y con la tele encendida?
- Eres un autentico degenerado.
- Solo un poquito.

Nos leemos 

lunes, 4 de mayo de 2009

Barquitos

Sentir el viento en la cara o las salpicaduras de las olas con el sol a un lado, mientras las velas se hinchan y nos lanzan sobre el mar más allá de las preocupaciones y los agobios de una vida rutinaria y gris. Vivir en la mar, viajar con las suaves brisas o ser zarandeado por tempestades, gritarle a Neptuno que no nos vencerá entre carcajadas de loco en plena posesión, arribar a puertos lejanos y exóticos, gesticular a gentes de pieles oscuras, níveas, o de cualquier otro color, para hablar en internacional lenguaje para la comida, bebida y sueño. Pasar los días cosiendo una vela o viajando al lado de los delfines o ballenas, mientras que las noches se vuelven realmente oscuras y se pueden ver las estrellas en el cielo. Vivir en el mar cada día, como si no hubiese nada más.
Desde mañana dormiré la siesta en una hamaca y pondré por las noches un papel agujereado con alfileres en la lampara para tener un bonito cielo estrellado. Además siempre podré gesticular con algún vecino y poner en la tele documentales de ballenas. Va a ser toda una experiencia.

Nos leemos...