lunes, 31 de mayo de 2010

Satisfacción

1
Una lágrima de inconmensurable satisfacción recorría su mejilla mientras en su boca sabores y sensaciones que pensaba olvidados le llevaban a otro momento y lugar. Nada de lo que le rodeaba en esos momentos podría haberle distraído y apartado del singular estado de placidez y excitación que, como cada mañana, le provocaba el croissant del desayuno.
2
El agua caliente caía abundante sobre su cuerpo y llenaba el baño de vapor. Con los ojos cerrados mirando al techo se abandono unos eternos segundos al placer de una ducha abundante y caliente. Disfrutar de cada segundo era inevitable, cada gota de agua que impactaba contra su cuerpo era una fuente de insondable placer táctil.
3
La suavidad con la música llenaba todo el coche conviertiendolo en una isla de elegancia y refinamiento en medio de un mar de vulgaridad y terrorífico mal gusto. Esto le provocó una sonrisa y un gesto de complacencia que le hacían parecer estúpido o drogado. Y era así como se sentía, felizmente estúpido y drogado por las elegantes notas, la armonía de sonidos y la genial interpretación. El camino sería demasiado corto ese día.

jueves, 25 de marzo de 2010

¡Ya estoy aquí!

Hola, me llamo Lucas y aunque he tenido una gestación complicada, ya he conseguido salir. Yo pensaba que esto sería más fácil en cuanto saliese, pero para empezar he de decir que me obligaron a salir, anticipadamente y contra mi voluntad. Os podéis imaginar el susto que me dieron, además al poco de salir y de verme obligado a respirar por mi cuenta, un desalmado aprovechando que tenia los ojos cerrados me alejó de mi mamá y me llevó a una urna, eso sí, calentita y cómoda, manteniendome alejado de mi mamá varios días. Alguien pensó que sería un consuelo que mi papá viniera a verme de vez en cuando, pero yo lo que quería era estar con mi mamá.
En fin, ya estoy en casa, mi mamá no se separa de mi, me da rica leche, me arrulla, me mima y me cambia el pañal sin llamarme cochino, no como el pesado de papá que encima tiene la cara de usarme como excusa para no escribir más a menudo.
Por cierto, el vago de mi papá no ha guardado aún ninguna foto mía, y eso que nací el día 16, y está poniendo aquí la foto de mama con mi hermanita Candela aún en la barriguita.

viernes, 12 de marzo de 2010

Mala esperiencia

-Aún llegaremos tarde.
-Tranquilo, vamos por aquí que seguro que acortamos.
-¿Seguro? Mira que tus atajos suelen ser una mierda.
-¡Una mierda! ¿A ver que dices cuando lleguemos...
-¡Tarde! Como siempre.
Ella no dijo nada más, se la veía realmente molesta, mientras, apuraba el paso y se adentraba en una calle cada vez peor iluminada. Él la seguía disfrutando de su pequeña venganza y se conformó con seguirla sin decir nada.
A los cinco minutos y tres intersecciones más allá, ella se detuvo en un nuevo cruce con una nueva calle. A él le parecía igual a los anteriores y no se veía el nombre de ninguna de las dos calles, aunque para ser sinceros, ni se veía nada, ni hubiera importado mucho saber el nombre de las calles. Las escasas farolas, apenas había una, de apagada luz amarillenta, cada veinticinco o treinta metros, lo que apenas daba para adivinar formas y volúmenes.